Un tejido vivo e insustituible
Hasta ahora no existe un sustituto completo. Se han probado compuestos que transportan oxígeno (perfluorocarbonos, hemoglobina recombinante) y expansores de volumen (dextranos, gelatinas), pero ninguno reemplaza todas las funciones de la sangre humana.
La sangre representa entre 7 % y 8 % del peso corporal (4,5–6 litros en un adulto).
- Glóbulos rojos: llevan oxígeno.
- Glóbulos blancos: defienden de infecciones.
- Plaquetas: detienen hemorragias.
- Plasma: transporta nutrientes, hormonas y desechos.
Donar es sencillo, seguro y salva vidas
Una donación de 450–500 ml puede beneficiar hasta a tres personas. El volumen se repone en 24–48 horas y las células en las semanas siguientes.
Frecuencia orientativa
- Sangre total: cada 8 semanas.
- Plaquetas/plasma (aféresis): cada 2–4 semanas.
¿Quiénes pueden donar?
- 16–65 años (hasta 70 en algunos países); >50 kg; buen estado de salud.
- Sin infecciones activas ni enfermedades crónicas descompensadas.
No deben donar: personas con antecedentes de hepatitis, VIH, sífilis, ciertos cánceres; quienes usan drogas inyectables o han tenido prácticas sexuales de alto riesgo; embarazadas, en lactancia o con menstruación abundante; quienes recibieron transfusiones recientes o viajaron a zonas con malaria.
Del brazo al banco: el recorrido de tu donación
- Registro y cuestionario médico.
- Tamizaje rápido: presión, pulso, hemoglobina y peso.
- Extracción (8–12 minutos).
- Refrigerio y reposo.
- Procesamiento: la sangre se fracciona en glóbulos rojos, plasma y plaquetas y se analiza para VIH, hepatitis B/C, sífilis, HTLV, Chagas y otros.
- Almacenamiento:
- Glóbulos rojos: hasta 42 días a 1–6 °C.
- Plasma congelado: hasta 1 año a ≤ −18 °C.
- Plaquetas: 5–7 días a 22 °C, con agitación constante.
La sangre total prácticamente no se guarda: siempre se fracciona para aprovecharla mejor.
¿Transfusión directa entre personas?
Es posible solo en circunstancias específicas y bajo control estricto (conflictos, desastres o programas hospitalarios de donación dirigida). Requiere compatibilidad, pruebas cruzadas y monitoreo. No es una práctica rutinaria por riesgos de infecciones e incompatibilidades.
Un reto global
Mientras la necesidad es constante, la disponibilidad no siempre alcanza, especialmente en países de menores ingresos. Promover donación voluntaria y periódica sigue siendo la estrategia más efectiva para asegurar cirugías, tratamientos oncológicos, emergencias y partos seguros.
Antes de donar: tres claves
Duerme bien, hidrátate y come ligero; evita alcohol y ejercicio intenso ese día; informa si tomas medicamentos o estuviste enfermo recientemente.
Recuadro | Lluvias, humedad y piel: alerta del epidemiólogo
“La alta humedad, el calor y la exposición a agua contaminada favorecen el crecimiento de hongos y bacterias”, señala Leonel Argüello Yrigoyen. Recomendaciones prácticas:
- Mantén pies y pliegues secos; cambia medias y ropa húmeda.
- Usa calzado cerrado en zonas encharcadas; evita agua estancada.
- Ducha con agua limpia tras la lluvia; seca bien la piel.
- Consulta si aparecen enrojecimiento, picazón persistente o lesiones.
En síntesis
- La sangre es vital e insustituible.
- Donar es seguro y puede salvar hasta tres vidas.
- Los bancos de sangre analizan, fraccionan y conservan cada unidad para usarla donde más se necesita.
- En temporada de lluvias, además, cuida tu piel frente a la humedad.
Acércate hoy a tu banco de sangre más cercano. Donar sangre es donar vida.

